Hábitos saludables que debemos practicar en la oficina

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Mantener hábitos saludables no es algo que exclusivamente debemos llevar en nuestros hogares, sino también fuera de ellos y en todo momento. Sin embargo, hoy en día estamos tan inmersos en el trabajo que no nos tomamos un tiempo para revisar el estilo de vida que llevamos. Y terminamos adoptando en nuestro entorno laboral algunos hábitos que lejos de ser beneficiosos para nuestra salud física y mental, a la larga nos pueden pasar una factura bastante costosa.

Afortunadamente para nosotros, llevar a cabo una serie de hábitos saludables en la oficina no resulta difícil, aunque si requiere gran compromiso de nuestra parte. Pero su adopción nos puede ayudar a conseguir no solo un mayor bienestar, sino también mayor productividad. Descubra a continuación cuales son y cómo los debe poner en práctica.

Cuidar la alimentación

Llevar una dieta saludable en la oficina puede ser una tarea difícil. Pues muchas veces nos dejamos absorber con el trabajo que terminamos descuidando nuestra alimentación. Al punto que algunas veces no comemos nada o lo hacemos mal y muy rápido. Estas son prácticas comunes que debemos combatir por las repercusiones que podrían tener en nuestra salud.

Hábitos saludables que debemos practicar en la oficina

Para ello, la recomendación es integrar a su rutina de trabajo los siguientes hábitos saludables:

  • Un buen desayuno es la clave para empezar el día con buen pie y cargados de energía. Así que por nada del mundo debemos saltarlo y en cambio debemos procurar el disfrute de un variado y nutritivo desayuno antes de salir a trabajar. En el que se incluya lácteos, cereales, frutas y proteínas.
  • Lleve consigo varios snacks saludables, como lácteos, cereales, frutas frescas o frutos secos. Estos aperitivos además de combatir el hambre entre comidas, le ayudaran a mantener su energía y rendir al máximo.
  • En caso de tener que comer en la oficina lo mejor es llevar comida preparada en casa, ya que es posible preparar un menú más saludable y balanceado. Que el que ofrecen la mayoría de los comedores o cafeterías de las empresas o que podemos encargar por delivery.
  • Nunca se siente en el escritorio a comer, porque posiblemente seguirá sin desconectarse del trabajo y comiendo muy rápido. Por eso es mejor hacerlo en el comedor de la empresa y con calma.
  • Si por alguna razón debe comer fuera de la oficina, evite pedir platos poco saludables.

Descansar la vista

Muchas personas que trabajan en oficinas tiene un computador como su principal herramienta de trabajo. Lo que exige gran concentración al mirar la pantalla por periodos prolongados de tiempo y puede provocar irritación, picazón, resequedad en los ojos, visión borrosa, enrojecimiento, entre otros ya que parpadeamos muy poco.

Esto puede provocar también cansancio visual y a la larga perjudica nuestra vista. Así que lo ideal es hacer pausas para que nuestros ojos descansen, y pueden ser de 5 minutos después de cada hora de trabajo. Pruebe también dirigir la vista por algunos segundos a lugares distintos del monitor y repita este ejercicio de forma continua durante su jornada laboral.

Mantenerse activo

Para nadie es un secreto, que la inactividad por largos periodos de tiempo también tiene efectos negativos en nuestra salud. Que van desde aumento de peso, contracturas hasta dolores musculares.  Por lo que debemos movernos más en la oficina si queremos evitarlo.

Es recomendable caminar siempre que se pueda y utilizar las escaleras en lugar del ascensor. Además, debemos levantarnos cada cierto tiempo y caminar por lo menos diez metros. Así mismo podemos complementar con una serie de estiramientos que podemos hacer en la oficina y que nos ayudarán a mantenernos activos y en forma. Por ejemplo, mover la cabeza de un lado a otro, estirar los brazos hacia arriba o al frente, entre otros.

Igualmente, al empezar o terminar la jornada, puede dedicar unos minutos para realizar respiraciones o meditar. Nos ayudara a estar más relajados.

Tomar mucha agua

Como seres humanos necesitamos mantenernos hidratados para que nuestro cuerpo trabaje de manera óptima y tenga mayores niveles de energía. Puede llevarse una botella grande a la oficina y beber de ella frecuentemente. Pero si quiere variar un poco porque no le gusta consumir grandes cantidades de agua. También puede optar por llevar jugos de frutas naturales o preparar tés o infusiones.

Cuidar la postura

Debemos procurar mantener una postura correcta no solo al estar sentado frente al computador sino también al estar de pie. Con ello evitaremos la fatiga y las lesiones a largo plazo. En este punto es también recomendable invertir en una buena silla ergonómica, así como el mobiliario adicional para estar cómodos.

Organizarse bien y respetar la planificación

Este es uno de los hábitos que debemos practicar en la oficina cuanto antes. Porque el mal uso del tiempo y la falta de planificación de las tareas pueden conllevar a la acumulación del trabajo, una baja productividad y altos niveles de estrés.

Este último puede tener graves consecuencias para nuestra salud, como el agotamiento físico y mental o la falta de energía. Por lo que debemos organizar el trabajo y respetar los tiempos para cada actividad que hemos planificado. De manera que podamos resolver todo en el tiempo previsto y sin presiones.

Desconectarse

Es importante establecer un límite entre el tiempo que debemos dedicarnos a nosotros mismos y el tiempo que debemos dedicarle al trabajo. Por lo que, una vez que hemos terminado nuestra jornada es necesario alejarse del trabajo en cuerpo y mente. Y una de las principales formas de hacerlo es no llevando el trabajo a la casa.

Otra forma de hacerlo estando en la oficina, consiste en tomar descansos de 5 minutos después de cada hora de trabajo, sin importar qué tan atareado estemos. Esto nos permitirá darnos un respiro y ser más productivos, al volver al trabajo con más fuerza.

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